Reflexiones sobre el inicio de clases.

Hemos presentado en el Boletín, una artículo de la Sociedad Argentina de Pediatría acerca de los cuidados de la salud en la Escuela. Claro que cuando se escribió el mismo, nadie imaginaba (sobre todo quienes no habitan nuestra Provincia), que entrada ya la primera semana de Abril, las clasesde las Escuelas Públicas de Río Negro aún no comenzarían. No me compete a mí, un simple Pediatra de "trinchera" analizar en detalle las causas que llevaron a este desastre. Tampoco tomar posición respecto de las razones que cada parte esgrime en este conflicto.

Asimismo, este Boletínque hacemos todos los meses en el CPM, pretende llevar información médica que sea útil, y aportealgo a las familias. Sin embargo, no podemos mirar para otro lado. La angustia que esta situación provoca en la familias nos llega todos los días.El no inicio de clases, de un sector de la población, cuando otros si comenzaron, es de una crueldad inaceptable. Los días perdidos, sonirrecuperables. Muchos de Uds, que están leyendo esto, tienen sus hijos en Escuelas Privadas. El 84% de los niños que se atienden en el CPM, concurren a Escuelas Privadas. Mis propios hijos también lo hacen.¿¿¿Eso nos mantiene al margen del conflicto???

DE NINGUNA MANERA!!

Que nuestros hijos crezcan en un sociedad con brechas cada vez más grandes, nosafecta a todos. El Capital Social de nuestra comunidad, se escurre cada día que las Escuelas Públicas no abren. Debo confesar que dudéque estasreflexiones fueran pertinentes. Si alguno de Uds creen que haberlas hecho ha sido desacertado, me disculpo. No pretendo ser "politicamente correcto". Me mueve la sensación de terrible frustación que se vive en nuestra Sociedad, cada día lectivo que las clases no se brindan. No puedo aportar ninguna solución, no me compete hacerlo. Y, como dije al prinicipio, tampoco me creo capaz de juzgar las razones de quienes actúan en el conflicto. Pero, simplemente, tengo contacto diario con niños. Los conozco. Intento entenderlos. Y creo que están siendo rehenes de un conflicto de grandes. Gracias

 

 

Diego Schnaiderman